Cuando escuché la noticia imaginé fueran
alucinaciones… Hurgaba en busca de la razón para sacar a la Lucha de los JuegosOlímpicos (JJ.OO) de 2020, mas, no encontraba respuestas convincentes ante tal
aberración.
La información emerge cual pesadilla para
países con resultados favorables en dicha disciplina, marcha en detrimento del
prestigio del evento deportivo de mayor envergadura en el mundo. ¡Increíble!,
pues cómo aceptar tamaño absurdo, si se trata de una modalidad celebrada desde
los primeros JJ.OO de la era moderna, en Grecia durante el 1896.
Los gladiadores de entonces quedarían
petrificados ante la novedad, y hasta algunos quizás tuviesen ganas de
resucitar para aportar su voto en contra de la expulsión, y enseñar el respeto
por la tradición, la historia, e inculcar el sentido común en ciertos señores
que ni siquiera han sudado tanto la camiseta, para disponer del destino de
quienes sueñan con el podio olímpico, más aún en un deporte milenario.
