| El fútbol es uno de los deportes de mayor aceptación en la montaña. |
Llegamos a Cuatro Vientos. El lugar parece
hecho a mano y no hay nadie cabizbajo por vivir tan lejos del centro del
pueblo, mucho menos los niños ¡Qué manera de haber niños correteando! Jugando
voleibol, fútbol, baloncesto… ¡Y jugaban bien! Todo, o casi todo, estaba nuevo,
o al menos bien cuidado: balones, pelotas, porterías, guantes de boxeo…
Lo
rústico no parecía rústico y tanto jolgorio no simulaba un montaje, era más
bien espontáneo. Aunque algunos detalles debieron pulirse para la visita, la
vida deportiva en allá arriba debe ser similar a aquel panorama, quizás
idéntica.