En coautoría con Yudith Madrazo Sosa
Ronald
lo vio desde arriba, no tan arriba, pero lo suficiente para advertir un montón
de gorras, sombrillas, carteles, pancartas y un mar de cabezas por delante, por
detrás, por los lados. Gira casi hasta 180 grados porque intenta poner los ojos
a correr tras tanta algarabía por delante, por detrás, por los lados…
Desde los hombros de su padre, Ronald captaba
mejor las miles de voces coreando las mismas frases, consignas…y con la
repetición, el infante las aprendió de memoria e intentaba que su voz se
trepara encima de la de los más de 200 mil hombres y mujeres reunidos allí.