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viernes, 15 de noviembre de 2013

Oferta y demanda: el suicidio del bolsillo


  Un día la demanda salió a correr… Y quizás puso demasiada velocidad a su carrera, porque la oferta fue tras ella y no la encontraba, a veces tenía algún atisbo de ella, pero no la alcanzaba.
  
Sobre ambas categorías económicas hemos escuchado con frecuencia en Cuba durante los últimos tiempos, fundamentalmente a partir de las transformaciones en la Isla y en consonancia con la proliferación del trabajo por cuenta propia.

  Hoy, tales términos echan raíces en justificaciones y mecanismos aún torcidos; si el valor de los productos toca los cielos es a causa de tales variables. Y es verdad, esos montos solo bajan cuando la cantidad y variedad de propuestas disminuyan el protagonismo de las necesidades. Y mientras el país no logre dicha estabilidad, han de atajarse los abusos al bolsillo, porque el cartelito de “esto es oferta y demanda” resulta una ofensa para los ingresos de quienes viven de un salario.

 

martes, 11 de diciembre de 2012

Entrar por Infanta…


  Entrar por Infanta no es precisamente transitar por la calle homónima de La Habana. Es más que eso, es un concepto complejo de raíces humanas y sociales.
  
 Y cuando nos damos cuenta es porque ya algunas reflexiones sobre ciertas labores pululan a nuestro alrededor; retumban en los oídos, ahí, calando el tímpano. Al abrirse las compuertas de la ira ciertas manifestaciones salen al ruedo y tasajean a esas personas de las cuales dependemos para validar un permiso, materializar una firma, un cuño, una disposición legal imprescindible para dormir tranquilos. Pero la insensibilidad desbarató las buenas intenciones de esas almas, de esos seres devenidos entes omnipotentes

  Algunos son benevolentes  y los redimen con expresiones salvadoras: “los pobres, tienen problemas, son seres humanos…” ¡Pero bueno! ¿y los demás?, ¿qué somos?, ¿hacia dónde vamos?, a veces ni eso sabemos. Como síntoma de la desesperación no encontramos a dónde acudir para resolver…