Ciertas respuestas calan en la gente hasta
activar la incomodidad. Muchos prefieren desoír y dejar por incorregibles las
explicaciones vacías, llenas de palabras y carentes de acción. Pero otros
cavamos, vamos tras las declaraciones que destapen los “por qué” de situaciones
engorrosas.
Ante el reclamo y la inminencia de las
problemáticas marchan los periodistas en busca de implicados y responsables,
pero en ocasiones chocan con un muro
verbal: “No, no…, eso no es así”. Se produce entonces una réplica alejada de
las masas, contraria a los criterios de decenas, cientos… de pobladores.
Emerge, lamentablemente, una respuesta distante de la realidad.