viernes, 4 de octubre de 2013

Tun tun… ¿Quién es?


Esta vez no es el Cartero Fogón. Tampoco el lobo de Los Tres Cerditos, ni Los Siete Chivitos… ¿Quién llama a la puerta? Quien llama a la puerta hace rato avisó que venía… 
  
 En tiempos donde el control legitima su condición de flagelo de las negligencias, caen de la mata las necesidades de la transparencia en los mecanismos destinados a monitorear, revisar el accionar de empresas, entidades o instituciones. Y cada instancia está comandada por humanos que cometen errores, pero, ¡No es para tanto!

 Desde niño escuchaba en la escuela el temor por las visitas. Eso de “viene la inspección y hay que portarse bien” anunciaba la rutina de preparación con el fin de garantizar la buena imagen. Entonces, cada mecanismo ha de mostrar su efectividad y organización. Como dijeran en el programa infantil “La Sombrilla Amarilla”: “Un lugar para cada cosa, cada cosa en su lugar”.


miércoles, 2 de octubre de 2013

Caminos...


 
  Y llegan cosas que no queremos mirar, y dar la espalda deviene antojo de la inercia prudente y… I can´t belive, siempre de espaldas al espanto, al nudo social y… decidimos seguir y seguir y seguir… y luego doblar, y seguir… y otra vez doblar, y seguir… hasta trazar un camino enserpentado donde no puedan acosarnos los pesares, el sentido de culpa, ni el mazo de la injusticia agarrado por un puñado de oportunistas.
  
  Los caminos suelen ser empedrados, pero los pies deben acostumbrarse a las ampollas, pues es mejor andar descalzos y sentir la realidad tal cual es, porque cuando las ampollas se conviertan en cayos, quizás seremos lo suficientemente fuertes para seguir, o mejor, limpiar y seguir, curar y seguir…
    

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Derrame de petróleo: pedazo de bahía negra


Hace apenas dos días, un recodo de la bahía de Jagua enseñó otra coloración. El negro comenzó a apoderarse de esa esquina de la ensenada justo donde comienza el malecón de la ciudad. Y nada más lejano al color del agua que el propio negro.
   
Sucedió que, por causas aún desconocidas, ocurrió un derrame de fuel oil proveniente de las calderas del Hospital Pediátrico Paquito González Cueto, con lo cual se infieren daños medioambientales como el aumento de hidrocarburos en la ensenada. 

De acuerdo con el Doctor Hugo Almeida Leyva, vice director de la institución médica, “el compañero que trabaja en la caldera notó una disminución inusual mediante las mediciones del tanque de alimentación. Enseguida comienza a revisar otros indicadores y advierte el líquido en las canales y los cubetos donde ha de almacenarse este combustible ante un accidente de tal índole.

“Inmediatamente llegaron todos los carros cisterna y aspiraron los cubetos, los registros de la calle. Entre el momento que supimos la noticia hasta la realización de todas estas acciones paso apenas una hora, gracias a ello los daños pueden ser menores”.

Por su parte, Irenaldo Pérez Cardoso, al frente del grupo de operaciones en el lugar del incidente como parte de la brigada de antiderrames de la refinería de petróleo Camilo Cienfuegos, “lo más importante consiste en evitar la expansión del líquido hacia el resto de la bahía. En ese sentido, desplegamos barreras de contención y mantas oleofílicas, también desplegamos 200 metros de barreras flotantes en este recodo de la rada con el fin de que el derrame no manche los cascos de los barcos”. En tanto, los especialistas de la administración portuaria en la provincia aseguran que no han acaecido daños en las embarcaciones.
  
Reinaldo Antonio Acosta Melián, jefe de la Brigada de Supervisión del CITMA, explica que a partir de este escape, el hidrocarburo ha sido aislado con barreras; no obstante, aunque se recoja el mayor por ciento posible siempre quedará una parte que pudo haberse expandido y alojado en los sedimentos de la bahía; sin embargo, aún es muy pronto para evaluar e informar sobre la influencia directa en la flora y fauna marina.   

Hasta el momento ha disminuido la cantidad de ingreso de dicho líquido a la ensenada, luego de la limpieza con presión de agua en las redes. “Ahora todo este material extraído lo recogemos según las regulaciones medioambientales y los quemamos de manera ecológica”, enfatizó Pérez Cardoso. 

En estos momentos se trabaja en el peritaje en función de la búsqueda de causas concretas, en tanto, tampoco puede conocerse con exactitud la cantidad de petróleo vertido en la Bahía hasta que pueda succionarse todo el fuel oil acumulado.
  
Esta es la tercera ocasión que ocurren problemas con las calderas del pediátrico, aunque nunca de tanta envergadura. El vice director de dicha entidad, refirió que se impone un proceso inversionista en coordinación con el CITMA en función de crear mejores condiciones ante accidentes de tal magnitud.

Como parte de las operaciones relacionadas con la solución de esta problemática, participa el MININT, las Empresas de Comunales y Acueducto y Alcantarillado, el Ministerio de Salud Pública, trabajadores de la Administración Portuaria y de la Refinería, así como autoridades del Gobierno y el Partido en la provincia.

Provocar algún daño en la bahía significa herir a uno de los escenarios predilectos en la Perla del Sur, y lacerar la propia cienfuegueridad de la cual nos regodeamos con frecuencia. Salvaguardar ese entorno marino garantiza la seguridad medioambiental sin soslayar el paisaje como baluarte turístico. Por ello, esperemos que ningún pedazo de la ensenada de Jagua vuelva a ser negro.
       


jueves, 5 de septiembre de 2013

A veces la musa…


A veces ocurren cosas que aterran. Y el deseo de seguir suele cortarse, suele dormirse, o hacerse el dormido. A veces no hay espacio para el entendimiento, la comprensión, la sinceridad…

A veces siento que el ventilador echa el aire en contra con demasiada velocidad; insostenible, inquebrantable, un aire prepotente y ceñido a dogmas. ¿Sabrán esos aires lo que es un dogma?

A veces es mejor engordar la vista y clausurar el oído… meterse en la caja de la aparente ingenuidad o la del oportunismo, que suele ser espaciosa y cómoda. A veces es triste tirar una bengala al cielo y que caiga con algunas glorias y muchas penas. A veces esa bengala es invisible para quienes deben verla.

A veces el piso se mueve, y a nuestros pies se mueve el mundo en nuestra contra. Entonces se esfuma el equilibrio y las barandas… Todos quedaron encerrados: el equilibro, las barandas y el sentido común.

A veces la musa llega un poco atrevida, pero es difícil dejarla pasar… A veces, ojalá no sea siempre.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Lo de Pánfilo no es un cuento


 
Pánfilo representa la reencarnación de las dificultades del día a día, de los vaivenes de nuestra existencia con sus desafueros y virtudes. Y a veces da ganas de reír, a veces no…
  
 Lo mejor es que Pánfilo es portador de mensajes valiosos, trae en su ocurrencia dosis de esa información que parece escurrirse por los rincones para, supuestamente, no darse a conocer, y de aquella que camina ante nuestros ojos y circula de boca en boca, de vista en vista, de espacio en espacio…

 Hay que abrir bien las entendederas ante cada incursión de Pánfilo, unas veces fantasioso, casi siempre realista. Constituye pues, el escenario para enterarnos de cuánto acontece en las esquinas con los vagos, los expertos de un mercado llamado negro, de los propios trabajadores con sus logros y ansias, con sus ingenuidades y picardías.

 Encontramos a las amas de casa que cambiaron sus proyecciones de trabajo: no solo lavan, planchan, cocinan o atienden al marido, ahora también se involucran en el mundo del invento, porque hay que vivir, hay que luchar.

 Pánfilo tiene la genialidad de enseñarnos todos, o casi todos los entuertos de la burocracia, esa que mutila cientos de procesos y parece ahogarnos, trabarnos con tanto peloteo, directivas mal interpretadas y ejecutadas. Pánfilo nos invita a trabajar más y reunirnos menos, porque mientras intentamos arreglar el mundo en una reunión, por fuera nos están robando las gallinas, unas con huevos de oro, otras no.

 Pánfilo constantemente nos lleva al pasado para recodarnos tiempos de holgura, y así lo muestra en esa especie de expediente denominado libreta de abastecimiento con fotografía y asistencia espiritual incluida. Siempre defiende la libreta, y lo apoyo, porque quizás ya no den tantos productos, pero al menos organiza, entrega lo mismo para cada núcleo familiar, y así, evita el acaparamiento que en tantos escenarios nos consume, nos aleja de bienes y alimentos de primera necesidad.

 Pánfilo está siempre “arriba de la bola”, como solemos decir cuando estamos actualizados. Habla sobre las cooperativas no agropecuarias y en sentido general, el cuentapropismo con sus ventajas y fisuras. Dedica un tiempo al día de las madres, padres, niños; a la serie nacional de béisbol con sus inclusiones, deserciones y decepciones; a la televisión cubana con sus rasgos entretenidos y/o aburridos.

 Pánfilo sueña, y el propio sueño habla de nuestras aspiraciones, enseña el camino del bienestar, quizás como el gerente y su familia, quizás no tanto…, pero bienestar al fin.       

 Ahí, en la casa y el barrio de Pánfilo aparecen varios personajes como alegoría del tipo de gente que encontramos a diario: el despistado, el pícaro, el oportunista, el que no ha evolucionado con el tiempo y dejó sus pensamientos en décadas anteriores. Entre todos representan un pedazo de la propia sociedad, de las necesidades del cambio en la forma de actuar y de perpetuar otras virtudes que consolidan nuestro sello de cubanos.

 En Pánfilo descuella una alarma para los dirigentes, en aras de modificar sus procedimientos, formas, contenidos; de llamar al sentido común. Pánfilo deja claro, de manera subliminar, que de la propia capacidad de los directivos dependerá el buen funcionamiento de determinada entidad, o viceversa.

 Nos miramos ante Pánfilo cuando habla de los altos precios de la compota, los productos agrícolas, la carne…; la extrema diferencia entre lo expendido en divisas y en moneda nacional, y por supuesto, el salario… ya saben… 

 A lo mejor exagera, solo a veces, mas, en la mayoría de las ocasiones está tan cerca de la realidad que motiva expresiones de admiración: “¡está apretando!, ¡se la comió! ¡Cualquier día lo desaparecen!” ¿Por qué? No es buena idea esfumarlo, para nada, pues perderíamos la oportunidad de vivir del cuento sobre mecanismos torcidos y otras circunstancias que sí nos complacen.

 Pánfilo es optimista, que nadie lo dude… Y quiere arreglar lo mal hecho, mal interpretado. Pánfilo es un hombre y vecino de bien, cubano de pura cepa, ocurrente, soñador, un idealista objetivo como Platón, salvando las enormes distancias. Ojalá todos aprendamos cada día más de este anciano y el espacio que lo rodea, que nos rodea. Ojalá lo podamos seguir disfrutando como espejo de nuestra propia esencia.   
          

viernes, 19 de julio de 2013

Cuando el círculo se cierra... ¿cómo piensa el hombre?


El ser social es lo que determina su conciencia. 
Karl Marx 

Para inyectar voluntades en la fuerza laboral es preciso repasar una y otra vez la teoría del materialismo histórico donde queda claro, entre otras cuestiones, que el hombre piensa como vive. Y cuando el tema sale al ruedo en el marco de reuniones sindicalistas aparece la estimulación en el centro de la mirilla, en el mismo lugar donde pervive el contento del ser humano.

 Este tópico constantemente martilla la conciencia, y por ello, se desbordó en las sesiones del XX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en Cienfuegos. Ulises Guilarte De Nacimiento, presidente de la comisión organizadora del cónclave a nivel de país, destacó que la base de desarrollo en la nación permanece en manos de los afiliados y el socialismo tiene entre sus premisas esenciales la satisfacción de las necesidades de estos hombres y mujeres. “Pero eso sale de la producción, del crecimiento en ese sentido”, refirió Guilarte De Nacimiento.

 

viernes, 12 de julio de 2013

Incomprensiones




Cuando cavamos hasta llegar al fondo de una situación y despejamos la mayor cantidad de nebulosas posibles, enseguida nacen las incomprensiones; incluso, hasta el mal genio de los aludidos bulle como muestra de la pérdida del sentido común. 

Y otra vez percibimos las complicaciones del trabajo periodístico, pues, al colgar como públicas las grietas de determinados procedimientos, decisiones… a los responsables se les nubla la vista, y se les tupen los oídos. No le dan el frente a las equivocaciones. Solo entrenan al verbo para loar y no para destapar y/o solucionar incongruencias.

Entonces, al llegar el periodista y descubrir las fisuras, en lugar de rectificar, levantan el muro de la prepotencia, el mismo muro donde intentan esconder los errores. 

viernes, 21 de junio de 2013

El calor de los cubanos


Foto: tomada de Radio Rebelde

¡Qué calor! deviene frase archimencionada en varios escenarios, sobre todo porque extrañamos los airecitos del efímero invierno cubano y lamentamos la imposibilidad de contar con una piscina en el hogar. ¡Qué placer una piscina, pero cómo pensarlo si existen comunidades donde unos cubos de agua son oro!

Corren las gotas de sudor mientras enfrentamos algunos desaires frente a la televisión cubana, o cuando mami hace magia en la cocina o en los trajines hogareños, cotidianos, rutinarios, cansones… y más extenuantes cuando el calor azota una y otra vez, y con su presencia llama a la fatiga, el disgusto…


jueves, 20 de junio de 2013

Pepito y el papá de Pepito


Pepito no escapó de ningún cuento vulgar ni banal, aunque quizás tenga alguna veta humorística. Pepito no es tan indisciplinado ni mal hablado; algo ocurrente sí, hasta innovador…  Pepito, el de este comentario, no es el de los cuentos, más bien trasciende como paradigma, una alegoría de personas coetáneas con él.

El papá de Pepito ya pasó las cinco décadas y, por supuesto, tampoco es coprotagonista de algún chiste.  Ya lo asechan los achaques y la vida le cobra las andanzas de tantos años. Ha chocado con varios muros e infinidad de veces tardó en levantarse, ¡pero se levantó!. Hoy mira en derredor y encuentra paz, cierta paz y algunos beneficios, pero nada para conformarse después de tanto tiempo de bregar. El papá de Pepito pertenece a una generación de temores…

Pepito y su papá discuten constantemente; uno porque quiere lo mejor para su hijo y el otro porque prefiere aventurarse a chocar, a buscar la experiencia por medios propios, aunque no tolera moretones tan grandes como los recibidos por su papá. Y aun cuando en circunstancias puntuales lo disimule, también puede sentirse atemorizado.

jueves, 30 de mayo de 2013

En el béisbol casi todo vale


Foto: Aslam Castellón

  Por estos días lo más mencionado en la zona central del país es el Béisbol, y emerge el buen y mal gusto en propagandas, carteles, coros, congas, jolgorios. Y el play off le echa pienso a la polémica, unas veces provechosa, otras, descerebradas.

  Están los estadísticos polillones de la guía del béisbol cubano en aras de discutir con base, algunos con buen instinto y conocimiento empírico dan en el clavo y otros que ni ven la pelota ni conocen estrategias del pasatiempo nacional, casi revientan sus venas del cuello en discusiones.

  Todos quieren llevarse la razón y plantar la bandera de la verdad absoluta, quizás todos estén en lo correcto o todos se equivoquen, pero lo importante es polemizar, ¡ojo!, polemizar, no ofender.  

  Miles de recetas salen de chef ingeniosos y otros mediocres, algunos abogan por el jugo de naranja, otros por el bistec de elefante. Menos mal que no hay ninguna vaca como mascota. Unos visten de naranja y otros de verde, algunos toman y brindan por su equipo, pero la embriaguez no los deja concentrarse en el partido. Incluso, no recuerdan el desenlace del choque.

  Mas, creo lamentables las cantatas de victoria antes de tiempo y las especulaciones a flor de piel, en las esquinas, en el juego de dominó, en las peñas, en el habla de mujeres y hombres… Muchos viajan al futuro en una certera adaptación del dicho de poner la carreta delante de los bueyes.

  Peor aún es el oportunismo, los desagravios, el ventajismo para ganar a toda costa y desterrar el comportamiento limpio. Muchos se encomiendan a Dios, otros a Higinio Vélez. Y los periodistas y narradores, una vez más, en boca de todos, que si las preguntas, que si las respuestas, el favoritismo, la agresividad o pasividad…

  Llueven las críticas, y una de las mayores, a mi criterio, es el escenario rústico donde se realizan las “conferencias de prensa”; mientras crece el mal gusto muere la calidad de esos encuentros. Sí, es preciso la ética de ambas partes (quienes preguntan y quienes responden), pero tampoco deben pasarle tantos paños tibios a directores y deportistas, a fin de cuentas, con la misma sangre fría que deben enfrentarse al público en los estadios, tienen que asumir las increpaciones de periodistas.

  Los más conservadores le dan la última palabra al terreno, y aunque ahora esté bastante mojado, es cierto, tiene la última palabra, sin embargo, no significa exiliar el análisis oportuno. Todo vale en la pelota: pintarse, gritar, darle golpes al televisor para que los bateadores reaccionen, chiflar, abuchear, aplaudir… Señores, pero seamos justos, disfrutar los partidos con alegría no significa ofender, y aprender a perder perpetúa su condición de asignatura pendiente.           

        

viernes, 10 de mayo de 2013

El silencio habla...


Trabajo escrito por: Nayvis Flores Santana 

Desde niña siempre odié el vacío ante mis preguntas, el eco de mi voz que retumbaba por descortesía de algunos adultos. Difícil imaginar cuánto aprendería con el tiempo acerca de los silencios.

Ellos aumentan como epidemia en medio de una sociedad ávida de ruido. Emergen desde una transparencia llena de matices, producto de desiguales situaciones o contextos.
Así hallamos al silencio tímido, ese que no concuerda con el criterio colectivo, que hierve dentro del hombre inconforme en medio de la reunión y sin embargo calla para no hacerse notar.

Otros, prefieren los silencios escépticos por aquello de que no vale la pena hablar sobre un asunto sin respuesta; porque a la voz crítica siempre le aparecen sordos a las preocupaciones, por necedad o por conveniencia.  

miércoles, 1 de mayo de 2013

Huellas del inicio de mayo



  Pocas veces en el año quedan grabadas tantas huellas en el asfalto, en el mismo asfalto. Huellas nacidas de calzados modernos y no tanto, nuevos y no tanto…
   
Huellas intactas durante horas, aun cuando con frecuencia las invada el primer aguacero de mayo. Quizás el agua tienda a opacarlas, solo quizás. Pero ellas no huyen de la lluvia, se ofrecen a la superstición para simular belleza.

 Y algunas deben gritar, a viva voz, con garganta enrojecida en aras del progreso, de salvaguardar privilegios… y otras, más tímidas, introvertidas… callan, aunque el silencio no significa el destierro de los ideales.

  Unas grandes; otras medianas y pequeñas, pero no insignificantes. Algunas investidas del sinónimo impronta; otras solo simples pisadas, pasajeras, intrascendentes, escépticas…

  Eso sí, son muchas, cientos, miles… Y dentro de tantas resaltan las huellas que salvan vidas, o las encargadas de educar. Están las que construyen edificios; dictan sentencias; producen alimentos, bien o mal, pero producen; las cultas y las no tanto; las trovadorescas y las reguetoneras; las huellas abiertas y las fronterizas. Unas maltratan, otras reverencian. Son huellas al fin, huellas con color de sociedad.

  Disímiles huellas visten al Primero de Mayo, huellas con mayor o menor salario, huellas en Moneda Nacional y otras, más poderosas, en CUC. 

Todas valen, porque todas estuvieron allí, bajo el mismo sol, sobre el mismo asfalto… Y el propio asfalto es un mosaico. Ahí descansan las de siempre, las de ahora, y afortunadamente queda espacio para las del futuro. 

 Se ven alegres; y hasta enseñan la sonrisa del feriado, el jolgorio, porque son optimistas… Son huellas nacidas del zapato de la consagración. No vale criticar ninguna huella del Primero de Mayo, solo vale aplaudirlas, ponderarlas, porque mañana, volverán sobre el asfalto…