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| Restaurante La Cueva, a cuya dueña le determinaron 91 mil pesos de deuda tributaria |
En coautoría con: Roberto Alfonso Lara
Iniciada ya la Campaña de Declaración y
Pago de Tributos 2014, el proceso de fiscalización efectuado el pasado año a
elaboradores de alimentos y transportistas, atraviesa todavía una fase de
reclamaciones y demandas, en virtud de las inconformidades alegadas por este
grupo de cuentapropistas.
Todo se vino abajo de un año a
otro; ni siquiera hubo tiempo para pensar en el futuro inmediato. Las
perspectivas de vida de muchos cubanos pasaron de utopías a quimeras, y en
medio de la nada, con los platos vacíos y los bolsillos inmersos en una
profunda depresión, no quedó otro remedio que volcarse a “la lucha”.
Vicente Medina Medina sobrevivió,
como tantos otros, la dura etapa de los años 90. Ante el reto de mantener por
sí solo a una familia (esposa e hijos), renunció a los lamentos y montó un
“negocito” consistente en la venta de refresco y disco de queso. Desde entonces
ejerce como trabajador por cuenta propia, y nunca debió nada a nadie.
Sin embargo, ahora parece afectado
por estrés, “apenas duerme, tiene pesadillas y se levanta mucho durante la
noche”, comenta angustiada su esposa. Y no es para menos. Al hombre le notificaron
8 mil pesos (moneda nacional) de fisco y una multa de 500, por supuestas
contravenciones en la declaración jurada.